Los ISDE vistos por un piloto privado

Jesús Plaza nos cuenta su experiencia en Portugal

Hace solo unos días que terminaron los Seis Días Internacionales de Enduro. Se celebraron en Portugal y dada la cercanía con nuestro país, fueron muchos los pilotos españoles que decidieron, ya hace algunos meses, participar en la carrera. Además de los que fueron seleccionados por la RFME para componer los cuatro equipos nacionales, en la lista de inscritos aparecían muchos nombres habituales en las pruebas del Pont Grup Seguros Campeonato de España de Enduro en categorías como Sénior B, Sénior C o Máster.

Los ISDE 2019 han resultado ser muy duros con especiales muy largas donde el terreno cambiaba dependiendo de la zona, ha llovido, ha hecho frío, ha habido tramos con muchísimo barro pero “he disfrutado muchísimo y me he divertido cada día”. Son palabras de Jesús Plaza, cargo oficial de la RFME en las pruebas de Trial, pero al que le gusta más que nada subirse a la moto y hacer carreras.

Nos ha contado su experiencia en sus segundos ISDE y confirma que “la satisfacción es enorme cuando terminas y consigues la medalla de bronce. Yo lo he hecho y mis dos compañeros de equipo, el llamado Castilla Enduro con Vicente García Arribas y Jorge de Blas, también”. Los tres han finalizado y se han clasificado en 61ª posición por equipos.

Para un piloto privado, que se lo tiene que pagar todo de su bolsillo y que lo tiene que organizar todo bien, esto es un trabajo de fondo. “En cuanto salió la fecha de la carrera en Portugal, buscamos hotel y nos pusimos a organizarlo todo. Nos juntamos los pilotos conocidos de la zona centro para tener una asistencia conjunta. Una asistencia que nos han hecho amigos mecánicos y que también hacen Enduro. Son amateurs pero saben lo que hacen y es tremendamente satisfactorio cuando acabas el día y te dan un abrazo. Sabes que ese abrazo es de verdad porque ante todo somos amigos. Les pagamos el desplazamiento, los hoteles y todo pero la amistad está por encima y terminar juntos es muy chulo”. Mientras los pilotos andaban las cronos los días previos, ellos miraban donde estaban los CH, donde comprar la gasolina, etc. Es muy importante tenerlo todo bajo control.

Jesús no tuvo ninguna duda de que acudiría a Portugal para disputar la carrera porque esta es su pasión y este tipo de pruebas son las que le gustan. Le da igual que haya polvo, barro, frío, calor… “Al final esto es lo que nos gusta y no me importa el tiempo que haga. Si hace frío me tapo, si hace calor bebo más… no tuve que pensar nada, supe desde el minuto 1 que estaría en Portugal. Me veía preparado para superar la carrera y lo he conseguido. Estuve en los ISDE del año pasado y estaré, seguro, en los de Italia del 2020. De hecho, ya estamos mirando hoteles. Al final parece que todavía queda mucho tiempo pero no es así. Son a finales de agosto pero la preinscripción hay que hacerla en dos meses y los plazos se van agotando”.

El objetivo de Jesús era terminar la carrera de Portimao y, además, “terminar vivo” (ríe). Siendo los ISDE en noviembre sabía que iba a ser duro “son 300km al día durante seis días, son muchas horas. Kilómetros de arena, con pistas y cortafuegos hacia el Cabo de San Vicente, también kilómetros hacia la parte interior, una zona más atlántica con barro profundo, roderas… y luego hemos atravesado la Sierra de Monchique que es comparable a la Sierra de Madrid con piedras redondeadas, muy lluvioso…”. Los tiempos de carrera no estuvieron muy ajustados pero los pilotos no podían dormirse. “Había que correr, cada uno en su nivel, tenías que espabilar para llegar a los controles a tu hora”.

Sin ninguna duda para Jesús lo mejor es el ambiente previo a la carrera. “No es una carrera que corres contra otro. No vas a ganar, vas a terminar. El espíritu de compañerismo, cuando vas a ver las cronos, el desfile, cuando vas a cenar con todos… digamos la parte social es lo que destacaría”. Por el contrario, para un piloto privado es más difícil enterarse de todos los posibles cambios que pueda haber durante la misma. “Los “pro” lo saben porque la organización se lo dice a los jefes de equipo pero a los privados no nos llega y si nos llega, yo particularmente no me fío. De hecho hice algunas trialeras que habían anulado pero las hice por si acaso”.

La RFME juntó a todos los pilotos españoles en su carpa días antes de que arrancara la carrera. El seleccionador nacional y cinco veces campeón del mundo, Iván Cervantes, les hizo un briefing y les explicó los pormenores de la misma. Domenec Fernández, vicepresidente de la entidad, también estuvo allí. "La gente quedó encantada con esto y muy agradecida de que nos tuviesen en cuenta. La mayoría llevábamos las camisetas de España y fue muy bonito. Quizá, lo único que eché de menos fue que cada día alguien nos informara de los posibles cambios que hubiesen pero por lo demás, todo genial".

Sobre cómo prepara un piloto privado una carrera de estas dimensiones para Jesús está claro: “Fui a Navarra a ver si yo era capaz de hacer unos Seis Días de Enduro y supe que todo era físico porque la velocidad la tenía. Así que he ido al gimnasio, he hecho cardio, etc. Miro la alimentación para que no me dé ningún bajón y luego la moto la tienes que llevar muy bien preparada porque todo lo que se puede romper, se rompe. También es importante saber algo de mecánica como cambiar unas pastillas de freno por ejemplo”. Una de las cosas que más tuvo que practicar nuestro protagonista fue el cambio de ruedas. Su constancia ha sido primordial. “Antes tardaba media hora en cambiar la rueda y eso es algo que no te puedes permitir. Así que lo que hice durante los cuatro o cinco meses antes fue, cada día, cuando llegaba del trabajo, practicaba. Cogía el neumático y lo montaba y desmontaba hasta que me salió automáticamente y lo haces más por técnica que por fuerza”.

Además de entrenar físico, Jesús también compite, cuando los triales se lo permiten, carreras del Campeonato de España de Enduro, de la Comunidad de Madrid, Castilla León, Asturias… “Yo no miro la clasificación, me da igual donde quedar. Hago las carreras que me gustan y lo hago para divertirme. No sigo ningún Campeonato en concreto, participo en las pruebas que tienen buena pinta y que me atraen por algo. También hago algún Cross Country, etc”. Jesús hace todo lo que puede “porque para mí esto es un premio. Es un premio a tener una vida un poco ordenada, no fumar, ir al gimnasio, cuando no te apetece ir motivarte pensando en que luego tienes que correr y tienes que terminar…”.

Jesús no tiene ninguna duda en animar a todos los pilotos a participar en unos ISDE porque “no son tan difíciles. Todos los que hemos ido nos lo hemos pasado muy bien. Es muy satisfactorio terminarlo y es una carrera muy bonita de correr. Es la típica prueba que cuando eres pequeño ves en las revistas y dices buah, que chula!! En Francia, el tercer día íbamos por un río, había gente pescando y me picaba la nariz de la emoción pensando que era yo el que estaba ahí y estaba corriendo los Seis Días. Y cuando te llega la medalla a casa ya es lo más, te dan ganas de ir a trabajar con ella puesta (risas). Te lo tienes que tomar enserio en el aspecto físico, no es correr mucho y sí olvidarte de la clasificación. Es más fácil de lo que parece si antes has hecho un trabajo previo y es muy muy muy molón”.

Enduro20/11/2019